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IMPORTANTE:
Este artìculo NO POSEE LOS ACENTOS CORRESPONDIENTES
AL IDIOMA ESPAÑOL. Los acentos han sido
escritos con un TECLADO ITALIANO, por lo tanto
se encuentran al revès!!!
Publicado
en las Nieblas de Avalon en la carpeta que modero
personalmente: Etruscos
Fuentes:
Etruschi fra Mito e Realtà
Artes
Divinatorias Etruscas
La
religiòn etrusca es una materia complicada,
en primer lugar por la enorme cantidad de rituales
y creencias que la forman, en segundo porque ninguno
de los Libros Sagrados llegò a nuestras
manos y en tercer lugar porque la lengua etrusca
ha sido "decifrada" solo en parte (aunque
este es otro argumento que serà tratado
màs adelante).
Los
antiguos nos hablan de unos libros sagrados en
los cuales fuè escrita la Doctrina Etrusca
y los mismos, segùn algunos autores latinos,
fueron codificados casi al final de la civilizaciòn,
cuando la misma estaba siendo absorbida por Roma
y, seguramente, por el temor que esta sabiduria
se perdiera.
Los
principales grupos de libros son atribuidos a
personajes de naturaleza semi-divina come Tagete
(hijo de Genio y de Jupiter) el cual habria dictado
el contenido de los libros Aruspicini.
Los libros Fulguratores en vez, fueron dictados
por la ninfa Vegoia.
El
objetivo de esta doctrina no era otro que conocer
la voluntad divina anticipadamente para poder
satisfacer a los dioses.
La
divisiòn del espacio y la lectura de las
saetas
La
esfera celeste era imaginada como un espacio de
16 partes, 16 casillas que se orientaban segùn
los puntos cardinales.
Taniendo presente la reparticiòn del espacio,
era fàcil reconocer de cual divinidad provenia
el senal lanzado y si el mensaje era bueno o mano
(a cada casilla correspondia una divinidad).
Las
caracterìsticas intrìnsecas del
senal (como en el caso de la saeta, la forma,
el color y el dìa), ayudaban a especificar
el valor del anuncio.
La
saeta y e relàmpago eran consideradas las
senales màs importantes porque eran prerrogativa
del dios Tin/Tinia que podia lanzarlos no sòlo
desde las 3 sedes que ocupaba en el cielo, sino
desde cualquier casilla.
Segùn los etruscos, la parte izquierda
del cielo estaba ocupada por divinidades favorables,
la derecha por divinidades ostiles.
En
base al principio de correspondencia entre macrocosmo
y microcosmo, el cielo era imaginado como "reflejado"
en el hìgado de los animales, el cual era
examinado con la ayuda de especiales modelos en
arcilla o en bronce, donde estaban dibujadas las
casillas con los nombres de las divinidades.
Curiosidad:
la lectura del hìgado de los animales era
ya conocida en Babilonia.
La
divisiòn del cielo tenia tambièn
un "reflejo" en la tierra y cuando un
senal divino se manifestaba en el cielo (por ejemplo
en la casilla numero 15) su correspondiente en
la tierra era consagrada con un ritual.
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