| Agradezco
a MONOGRAFIAS.COM
y a Rowan de LAS
NIEBLAS DE AVALON por la publicacion
de este ensayo
IMPORTANTE:
Este ensayo NO POSEE LOS ACENTOS CORRESPONDIENTES
AL IDIOMA ESPAÑOL. Los acentos han sido
escritos con un TECLADO ITALIANO, por lo tanto
se encuentran al revès!!!
Introducciòn
La
Civilizaciòn Etrusca es una de las màs
fascinantes de la penìnsula itàlica
y al mismo tiempo la que màs despierta
dudas y contradiciones, sobre todo debido al "dilema
de sus origenes".
Las
fuentes que nos permiten conocer como era la vida
de este pueblo son varias: desde las narraciones
de històricos griegos, como Erodoto,
Ellanico de Mitilene y Anticlide,
hasta los descubrimientos arqueològicos
que permitieron (y permiten) reconstruir la sociedad
de la antigua Etruria. A diferencia de estas últimas,
las fuentes griegas son contradictorias. Algunas
de ellas describen a este pueblo como “pacìfico
y religioso” y otras como “guerreros
y piratas”. Por fortuna esta contradicciòn
puede explicarse en manera sensilla: basta pensar
que los orìgenes de esta civilizaciòn
se remontan al siglo IX a.C. y que la misma comenzò
a ser “absorbida” por Roma en el año 396
a.C. (con la conquista de la ciudad de Veio).
Por lo cual podemos hipotizar que, en ese extenso
arco de tiempo, la sociedad etrusca haya sustituido
un posible comportamiento “amigable” por uno “guerrillero”.
Despuès de todo no serìa una cosa
extraña, visto los continuos conflictos
con Roma (debido a la expansiòn del Imperio)
y las luchas con los griegos por el dominio del
mar.
1. El mito de los orìgenes
Al igual que muchos històricos creo que
una civilizacòn debe ser estudiada en forma
“cerrada”, esto significa analizarla cuando la
misma presenta una formaciòn homogènea
y cuenta con una propia cultura. Si comenzamos
a indagar sobre sus orìgenes serìa
un trabajo infinito que seguramente nos llevarìa
a la prehistoria.
Según
Erodoto los etruscos llegaron a la penìnsula
itàlica desde Lidia: durante el
siglo XIII a.C. la mitad del pueblo que allì
habitaba partiò en busca de nuevas tierras
bajo la guìa de un tal Tyrsenòs.
Cuando llegaron a las costas italianas todo el
pueblo cambiò el nombre hacièndose
llamar Tirrenos (en honor de su caudillo).
Existen
otras versiones antiguas sobre los posibles orìgenes
etruscos pero para no confundir al lector considero
que la leyenda de Erodoto sea suficiente.
Para
concluir este “problema” es necesario aclarar
que, si bièn la mayorìa de los arqueòlogos
no està de acuerdo con las teorìas
que ven al pueblo estrusco como “externo” a la
penìnsula itàlica, la duda no los
abandona por completo pues el grande dilema de
la lengua no queda del todo claro. Si los etruscos
eran realmente un pueblo itàlico (como
los latinos, los umbros,etc) por què su
lengua se presentaba isolada respecto a las demàs?
Tal vez los nuevos descubrimientos arqueològicos
puedan darnos pronto una respuesta.
2. La sociedad
2.1 Una organizaciòn matriarcal?
Muchas personas estan convencidas que la sociedad
etrusca presentaba una organizaciòn matriarcal,
pero esto no es cierto, aunque el rol de la mujer
en Etruria era importante.
Este
error se debe a la mala interpretaciòn
de los escritos antiguos, visto que la mujer etrusca
ocupaba en la sociedad un lugar privilegiado respecto
a las mujeres griegas y romanas y, como consecuencia,
los històricos de la època veìan
el matriarcado donde en realidad no existìa.
Para dejar aún mas claro el concepto, imaginemos
que cosa pensaria el Emperador Augusto sobre la
sociedad moderna: probablemente dirìa que
las mujeres tienen muchos privilegios (sobre todo
en la participaciòn polìtica) y
pensarìa que nuestra sociedad es gobernada
por el sexo femenino...cosa absurda, si pensamos
que aùn vivimos en una sociedad patriarcal.
En
la antigua Roma, y en Grecia, las mujeres se dedicaban
sobre todo a la familia, con escasa participaciòn
en decisiones polìticas y sociales. Rara
vez una mujer casada asistìa a espectàculos
públicos sin su marido, cosa bastante común
en Etruria.
La
importancia de la mujer etrusca se evidencia sobre
todo en los afrescos encontrados en las necròpolis
y en la pintura en general. En figuraciones de
cenas, fiestas, escenas de vida pública
y privada, la mujer casi siempre es presente.
Recordamos el magnìfico sarcòfago
de los esposos descubierto en Cerveteri,
donde hombre y mujer son representados con las
mismas dimensiones, lo cual indica la igualdad.
2.2
La jeràrquia de las clases sociales
La
impresiòn que nos dan las antiguas escrituras
griegas es que en la sociedad etrusca existian
dos clases sociales en continua lucha. Según
esta versiòn, a una potente clase aristocràtica,
se opone una clase de clientes, siervos y esclavos.
Es probable que en sus orìgenes presentara
una conformaciòn de este tipo, pero debemos
recordar que todas las sociedades cambian con
el pasar del tiempo, la economìa evoluciona
y con ella los roles sociales.
Dejando
de lado el problema de las clases, podemos afirmar
que la base de la sociedad etrusca era la familia
de tipo tradicional compuesta por marido y mujer.
A
partir del siglo VII a.C. los pequeños
pueblitos comenzaron a unificarse y el poder comenzò
a identificarse con la propiedad. Nacen asì
pequeños grupos de familias dominantes
que se apropian (muchas veces con la fuerza) de
grandes porciones de tierra para fundar las bases
de su rango. Desde este momento comienzan a formarse
grupos de clientes, formados por personas que,
renunciando a sus derechos, se ponen al servizio
de un Potente en cambio de protecciòn y
asistencia.
Cada
comunidad reconoce un capo, el cual posee el poder
econòmico, polìtico y religioso.
Si
bièn el clientelismo se afirmò en
Etruria del norte y en las ciudades “internas”,
en Etruria del sur y en las cercanìas de
la costa, comenzò a nacer una clase social
intermedia, gracias al progreso de las actividades
productivas. A esta clase social, a la cual podemos
definir “abierta”, se agregaron artesanos griegos
e itàlicos.
Queriendo
reivindicar sus derechos esta nueva “burguesia”,
organizò manifestaciones populares y luchas
internas que, en el siglo IV y III, turbaron la
vida de las ciudades y contribuyeron al un lento
declino de Etruria.
2.3 La producciòn y el comercio
El
hecho que las diferentes ciudades etruscas no
estuvieran unidas bajo un mismo poder, pues cada
una tenìa su propio gobierno, sus relaciones
comerciales,etc. se debe tener en cuenta cuando
se habla de la producciòn y el comercio.
Pues muchas veces al declino econòmico
de una ciudad corresponde la grandeza de otra.
Los
etruscos se dedicaban a la agricultura, pesca,
crìa de animales, elaboraciòn del
metal y ceràmicas.
A
partir de la mitad del siglo VIII a.C. comenzaron
a comercializar metales con los griegos, con los
cuales (decadas despúes) comenzaràn
las rivalidades por el dominio del mar.
3.
La religiòn
Creencias
complejas y fascinantes forman parte de la religòn
etrusca. Ya en època antigua griegos y
romanos se entusiasmaron con las pràcticas
rituales de este pueblo, y los “adivinos” etruscos
fueron muy populares en la antigua Roma.
Es
importante tener presente que, a causa de la pèrdida
de la literatura religiosa original, mucha de
la informaciòn que se posee llegò
hasta nosotros gracias a los autores de la època,
los cuales nos cuentan los hechos desde su punto
de vista personal.
El
pueblo etrusco creìa que los dioses intervenìan
en todos los aspectos de la vida terrena,
por lo cual qualquier evento (bueno o malo) era
una obra divina. Como si esto no fuera suficiente,
trataban de anticipar la voluntad de los dioses
para satisfacerlos, lo cual llevaba a una completa
anulaciòn de la persona humana, ya que
la vida de un etrusco dependìa del “humor”
de los dioses. Por este motivo las artes divinatorias
eran de extrema importancia. La interpretaciòn
de los rayos y la lectura de los òrganos
de animales sacrificados (especialemnte el hìgado
de las ovejas), eran indispensables.
Pero
esta obsesiòn religiosa se extiende ademàs
a otros aspectos de la vida, como por ejemplo
la construcciòn de las ciudades, las cuales
debìan ser edificadadas (y destruidas)
en momentos bièn precisos.
3.1 La concepciòn de la divinidad
Las
divinidades etruscas, en sus orìgenes,
eran seres sobrenaturales no bien definidos. Indeterminable
es el número, el sexo, la funciòn
especìfica, y la apariencia fìsica.
Entre los siglos VIII y VII a.C. se comienza a
asimilar la idea antropomorfa de las divinidades
griegas y las mismas son comparadas con las del
Olimpo. De este modo Tin (o Tinia) corresponde
a Zeus, Turan corresponde a Aphrodìte,etc.
Por lo cual podemos afirmar que de la influencia
griega fue fundamental y a partir de ese momento
comenzaron a crearse estatuas representativas
de las divinidades.
3.2
Los libros sagrados
Sabemos
que las disciplinas adivinatorias fueron recogidas
en tres grandes grupos de libros que, desgraciadamente,
no llegaron a nuestras manos. Los tres
libros sagrados eran: Aruspicini, Fulgurales y
Rituales.
Los
Aruspicini recogìan la informaciòn
necesaria para saber interpretar los òrganos
de los animales sacrificados, los libros Fulgurales
enseñaban la interpretaciòn de los
rayos, y los Rituales tenian “consejos pràcticos”
acerca de como comportarse en la vida pública
y privada y la organizaciòn de ejèrcito,
ademàs de contener otros libros, llamados
Fatales, que merecen un capìtulo a parte.
Antes
que nada vale la pena aclarar que la palabra fatales
se entiende como “relativa a los hechos” y nada
tiene que ver con nuestro moderno concepto de
fatal (tràgico). Según la teorìa
de estos libros la vida humana se divide en perìodos
de siete años, y el último año
de cada perìodo es un momento crìtico.
Por este motivo se debe dedicar particular atenciòn
a la voluntad de los dioses.
Solo
hasta la edad de setenta años un individuo
podìa realizar ritos y ofrecer dones a
las divinidades, una vez pasados los setenta el
individuo ya no poseìa alma, por lo cual
cualquier tipo de peticiòn u oferta era
ignorada.
El
destino de las ciudades tambièn tenìa
sus reglas, los dioses anunciaban con señales
cuando la vida de una ciudad debìa llegar
a su fin, aunque se podia obtener una especie
de pròrroga realizando fiestas con cantos,
bailes y sacrificios de animales.
3.3
La muerte
Antes
de que se afirmara en concepto de mas hallà
(que demuestra una clara influencia griega), las
cosas eran bastente diversas. Los etruscos tenìan
ideas similares al resto de la civilizaciones
pre-clàsicas del mediterràneo, que
nos llevan a un concepto primitivo. Se creìa
que la persona difunta continuaba con sus actividades
diarias en otro lugar, podemos decir que “sobrevivìa”
en la misma tumba. De aquì nace la necesidad,
por parte de sus familiares, de asegurar para
el muerto una “buena vida” dejando un buen ajuar
fúnebre. La posibilidad de realizar una
secciòn con objetos preciosos, diseños
y afrescos, era legada a las posibilidades econòmicas
de la familia y al rango que el muerto ocupaba
en la comunidad. Joyas, alimentos, bebidas, armas,
y objetos decorativos, no faltaban en las tumbas
de las clases mas privilegiadas.
Por
otra parte los juegos, las luchas, y los cantos
eran dedicados a los muertos para transmitir la
fuerza y la vitalidad de los vivos. Los
etruscos utilizaban la cremaciòn (en un
primer momento), lo cual puede parecer contradictorio
si consideramos que creian que el muerto continuaba
su vida en algún otro lugar.
Cuando
en el siglo V a.C. se difunde la supersticiòn
griega del mundo de los muertos, el cual esta
poblado de demonios y donde el alma debia vivir
por siempre, comienzan a nacer pràcticas
para obtener el perdòn realizando sacrificios
en honor de los dioses de los ìnferos.
3.4 Pura formalidad
Que
la religiòn regulaba todos los aspectos
de la vida en Etruria creo que quedò claro.
Lo que no se dijo es que, debido a la constante
repeticiòn de ceremonias y ritos magico-religiosos,
estas pràcticas se transformaron en puro
formalismo.
Este
aspecto no fue identificado por los escritores
antiguos, por lo cual el pueblo etrusco viene
definido como <<religiosìsimo>>
por escritores como Servio. La
verdad es que las clases dominantes, para conservar
su poder y su rango privilegiado, necesitaban
mantener el òrden de la tradiciòn
etrusca.
3.5
Los sacerdotes y la polìtica
Al
parecer el tema polìtica-religòn
es tan antiguo como el ser humano! Los sacerdotes
estavan directamente relacionados con el gobierno
y la magistratura, organizados en colegios cuidaban
los libros sagrados.
Existìan
diversos tipos de sacerdotes y cada uno tenìa
su materia de competencia. El primer lugar lo
ocupaban los Haruspex (en etrusco netvis), que
se dedicaban a leer los òrganos de los
animales, y los Fulguratores, que se dedicaban
a leer los rayos.
Estos
sacerdotes tuvieron gran èxito en Roma
y eran consultados no solo por el pueblo tambièn
por la clase aristocràtica. El emperador
Claudio, en el 47 d.C. definiò en un discurso
la disciplina etrusca como <<la màs
antigua de Italia>>.
4.
El “arte” etrusca
El
“arte” de los etruscos tuvo una fuerte influencia
del arte griega. Muchos autores modernos han sugerido
de sustituir el concepto arte etrsuca, por el
de artesanìas etruscas, entendiendo con
èsta una expresiòn de caràcter
popular.
En
realidad la “producciòn arìstica”
estava legada a la vida cotidiana y siempre vinculada
a satisfacer las exigencias de esta, puès
no fue creada con fines exclusivamente estèticos
(salvo la oreficerìa de bronce).
El
arte en Etruria se divide en cinco perìodos:
Villanoviano (950-650 a.C.), Orientalizante (700-600
a.C.), Etrusco Arcaico (600-450 a.C.), Clàsico
(450-225 a.C.) y Elenìstico (225-30 a.C.).
Perìodo
Villanoviano
La
producciòn de ceràmicas (y el arte
en general) presenta un caràcter primitivo,
fruto del gusto espontàneo del artista,
similar al resto de la producciòn de los
demàs pueblos itàlicos.
Perìodo
Orientalizante
Como
fruto de la navegaciòn y del comercio con
griegos y fenicios, el pueblo etrusco asimila
una parte de estas culturas. La producciòn
de ceràmicas (y los afrescos de las tumbas)
se volviò una especie de imitaciòn,
sobre todo griega. Por lo cual no se formò
una propia tradiciòn artìstica local.
Perìodo
Arcaico
Puede
ser considerado el perìodo de maxìma
expresiòn, vienen creados objetos de bronce
de gran calidad (figuras de animales en particular).
En Tarquina iniciò una gran producciòn
de tumbas con realizaciòn de afrescos y
grandes esculturas en piedra.
Perìodo
Clàsico
Notable
reducciòn de la producciòn arìstica,
debido a la conquista de Etruria de parte de Roma
y a la interrupciòn gradual de los contactos
con Grecia. De todos modos, en este perìodo
encontramos la mejor producciòn de sarcòfagos
en piedra.
Perìodo
Elenìstico
Ultima
etapa de esta civilizaciòn, que viene “absorbida”
completamente por Roma. Producciòn de ceràmica
en serie e influencia girega en el campo de la
oreficerìa.
4.
El Bucchero
Particular
atenciòn se debe dar a un tipo de ceràmica
llamada Bucchero, considerada tipicamente
etrusca. Se trata de objetos de color negro, debido
a un particular tipo de cocciòn, realizados
entre los siglos VII y V a.C. Los primeros ejemplares
fueron fabricado en Cerveti, Veio y Tarquinia.
Durante el siglo V a.C. el mismo comienza a perder
la calidad y asume un color girs opaco.
5.
La decadencia y el final de Etruria
Con
la conquista romana de la ciudad de Veio (396
a.C.), iniciò la decadencia de el pueblo
etrusco. La situaciòn se agravò
con las luchas internas entre la “burgesìa”
y la clase aristocràtica. A partir de este
momento entre etruscos y romanos se estableciò
un clima de recìproca ostilidad. Las luchas
por el dominio de los territorios duraron casi
cincuenta años, terminando con la derrota
de Etruria.
Protagonistas
de este encuentro belicoso son las ciudades del
sur, mientras que las ciudades del norte luchaban
contra la expansiòn de los celtas (o gallos,
según los romanos).
En
el año 283 a.C. en las cercanìas
del Lago Valdimone (Orte), con el apoyo
de un ejèrcito celta, combatieron su última
batalla que se conclude con la derrota. Las ciudades
del norte realizan las tratativas de paz con Roma,
la cual reconoce su “independencia” y un estado
jurìdico de ciudades aleadas. Este pacto
se concluirà con los continuos pedidos,
de parte de Roma, de hombres para alistar el potente
ejèrcito y conquistar nuevas tierras.
A
partir de este momento la cultura etruscana es
suplantada, por la cultura romana y cuando la
lengua oficial pasò a ser el latino, la
“muerte” de este pueblo fue inevitable.
FUENTES:
GLI ETRUSCHI FRA MITO E REALTA' (ROMOLO A. STACCIOLI),
ETRUSCHI (MAURO CRISTOFANI)
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