| IMPORTANTE:
Este artìculo NO POSEE LOS ACENTOS CORRESPONDIENTES
AL IDIOMA ESPAÑOL. Los acentos han sido
escritos con un TECLADO ITALIANO, por lo tanto
se encuentran al revès!!!
El
interès por el lenguaje del cuerpo humano
ha sido objeto de estudio de psicòlogos
y antròpologos que, colaborando mutuamente,
han sido capaces de revelarnos el "significado
oculto" de simples actitudes y posturas que
adoptamos diariamente, la mayor parte de las cuales
tiene un orìgen innato basado en la sobrevivencia
de la especie.
Es importante aclarar que el lenguaje
del cuerpo es un mix de movimientos innatos y
movimientos adquiridos, y estos ùltimos
derivan de la interacciòn social y de la
importancia -o el consenso- que la mayorìa
suele atribuirles.
En este artìculo me ocuparè
solo de los comportamientos y posturas innatas,
aquellos que han permitido la sobrevivencia de
nuestra especie, los cuales, aùn no siendo
necesarios en la sociedad moderna -debido a que
el hombre vive en un ambiente creado artificialmente-
persisten e influencian nuestras relaciones sociales.
La caracterìstica fundamental de
los gestos innatos es que los mismos son realizados
inconscientemente y de la misma forma son captados
por el interlocutor. Por lo cual, un
gesto "negativo" es percibido negativamente
por la persona que tenemos de frente, sin que
la misma pueda darse cuenta en manera consciente.
Este hecho explica porque, en determinadas ocasiones,
se dicen frases como "no se porque pero hay
algo en ella que no me agrada" aùn
sin conocer realmente a esta persona, lo cual
significa que si bièn hemos recibido mensajes
verbales "positivos", nuestro subconsciente
ha captado los mensajes corporeos "negativos".
Ademàs, es oportuno precisar que la caracterìstica
de captar los mensajes no verbales es mucho mayor
en las mujeres que en los hombres.
Al
mismo tiempo, nuestro lenguaje no verbal
influencia nuestro estado de ànimo,
por lo cual si adoptamos posiciones "negativas"
existe una predisposiciòn a sentirse mal,
de aquì nace la importancia de aprender
a controlar nuestros movimientos, aunque de ello
nos ocuparemos en el pròximo artìculo.
Para
comprender objetivamente El lenguaje del cuerpo
y el comportamiento innato, es indispensable tener
en cuenta algunas consideraciones, las cuales
seràn ùtiles para no realizar conclusiones
apresuradas y para comprender el verdadero significado
de la palabra "innato".
-
En este artìculo se trataràn
algunos de los gestos màs comunes y solo
aquellos denominados macrogestos, los
cuales pueden ser controlados por personas màs
o menos astutas para engañar a los demàs.
Por lo tanto este artìculo no se propone
de enseñar a leer el lenguaje del cuerpo,
ya que para ellos deberìamos ocuparnos
de los microgestos, comportamientos que duran
una fracciòn de segundo y que suelen revelar
los tentativos de autocontrol operados por gente
profesional -como polìticos, religiosos,
hombres de negocios y jugadores de poker-.
-
El lenguaje del cuerpo en un conjunto
de señales, las cuales deben ser leìdas
como si se tratara de una oraciòn.
Del mismo modo que la palabra "cuerpo"
no puede ser interpretada isolada de la frase
a la cual pertenece, tampoco se puede interpretar
el gesto "negativo" de cruzar los brazos
si no consideramos el contexto en el cual se manifiesta.
Una persona de brazos cruzados que se encuentra
esperando el autobùs, en una jornada frìa,
con viento y lluvia, hablando con un amigo; probablemente
adopte esta posiciòn porque tiene frìo,
y no porque desea mantener la distancia. De todos
modos la posiciòn "negativa"
de cruzar los brazos habrà una influencia
en su estado de ànimo, y probablemente
recordarà ese momento como un "horrible
dìa de lluvia".
-
El hombre es un animal, no es màs
que el producto de la evoluciòn la cual
nos ha regalado un cerebro estremadamente sofisticado,
que nos ha permitido cambiar el entorno en el
cual vivimos; pero es y serà siempre un
animal. Por lo cual, los comportamientos que tienen
su raiz en la supervivencia de la especie -como
reproducirse, defenderse, alimentarse y reposarse-
deben ser considerados al momento de interpretar
el lenguaje del cuerpo, dejando de lado los prejuicios
religiosos y culturales que niegan la validez
de la Teorìa Darwiniana.
-
Se debe considerar que, en la mayor parte de las
especies, el òrden jeràrquico
y las prestaciones sexuales de los individuos
subordinados al capo, estan estrechamente relacionadas,
y el hombre no es la excepciòn.
-
Debemos tener presente que en los seres
humanos, al igual que en las demàs especies,
cuando un macho encuentra a una hembra -y viceversa-
la primera cosa que evalùa es su capacidad
reproductiva -la cual se manifiesta,
entre otras cosas, con una imàgen saludable-
porque la misma es fundamental para transmitir
su patrimonio genètico y de conscuencia
para la sobrevivencia de la especie. Este comportamiento
primitivo es advertido incluso en las monjas,
los sacerdotes y en niñas que ya han tenido
su primera mestruaciòn.
-
Al igual que el resto de las especies,
la marcaciòn del territorio es una caracterìstica
fundamental del comportamiento humano.
Si bièn los humanos no utilizan la orina
o los excrementos, el modo en el cual se establecen
los lìmites de la propia zona es el mismo.
-
Se debe recordad el aspecto psicològico,
ya que aùn siendo animales la experiencia
de vida de un individuo es fundamental al momento
de elegir un partner y de considerar eventuales
peligros. Los seres humanos son la consecuencia
de 3 factores: patrimonio genètico, ambiente
y experiencia de vida.
-
Cuando hablamos de posturas negativas,
de ataque, de amenaza, y de comportamientos sexuales,
debemos considerarlas dentro de nuestro contexto
social, por lo cual deben ser interpretadas
y no consideradas "al piè de la letra".
La acciòn de mostrar los dientes -la sonrisa
falsa- significa "amenaza", aunque en
el ser humano tal acciòn no puede ser considerada
como que "quien muestra los dientes, tiene
ganas de morder a su adversario". En este
caso, el comportamiento significa que la persona
està atravesando una crisis nerviosa, se
siente insegura y trata de protegerse. Recordando
que la experiencia de vida de cada persona influencia
su opinòn sobre que cosa es peligrosa y
que cosa no lo es.
-
Quienes esten interesados en saber màs
sobre el lenguaje del cuerpo pueden comprar cualquier
libro de Allan y Barbara Paese (ver
la secciòn libros), los cuales recomiendo
porque estàn escritos en un lenguaje simple
y adapto a todo tipo de pùblico. Recomiendo
ademàs la lectura de Darwin, Freud y Bruner.
-
Por ùltimo, el objetivo de este
ensayo es solo aquel de evidenciar la parte irracional
del ser humano, tratando de contribuir
-desde mi pequeño lugar en el mundo- a
la difusiòn del respeto por los animales
pues, como veremos, la diferencia entre un hombre
y un gato despuès de todo no es tan evidente.
BUENA
LECTURA!
1. Los ojos
En
los primates como los simios y los seres humanos,
los ojos son una parte fundamental del cuerpo
ya que permiten explorar el ambiente, amenazar
a posibles rivales y cortejar a una hembra. De
todos modos, el ojo no es importante para muchas
especies, un ejemplo de ello es el caso de las
hormigas, las cuales son totalmente ciegas y se
guian atravès de senales quìmicas.
1.1
Los ojos como arma de intimidaciòn
La
mayor parte de los mamìferos utiliza los
ojos para amenazar y estudiar a sus rivales, por
ejemplo el macho dominante de una manada de lobos,
si ve que que su prestigio social està
en peligro, fijarà su mirada en los ojos
de quien ha osado meter in duscusiòn su
liderazgo, con el objetivo de intimidarlo y lanzar
un desafìo.
Los seres humanos actuan de la misma forma. En
la mayor parte de los casos, cuando dos personas
conversan no suelen mirarse fijamente a los ojos,
y las miradas se localizan en el entero rostro
del interlocutor, incluso en las conversaciones
con contenido sexual el contacto directo de la
mirada no supera los 30 segundos. La explicaciòn
de este comportamiento tiene su raiz en la agresividad
del gesto.
Evidentemente existen situaciones diversas, ya
que la interaccòn social entre los seres
humanos no es siempre color de rosa. Pensemos
a la ùltima vez que discutimos animadamente
con nuestra pareja, o con nuestro jefe... Cuàl
era la posiciòn de nuestros ojos?
Depende de cual era nuestro estado de
ànimo, la firmeza con la cual
defendimos nuestra posiciòn y la seguridad
de nuestras propias capacidades. Una persona que
discute con su jefe sobre una injusticia que ha
influeciado su salario, tenderà a mirarlo
fijamente a los ojos si se siente segura y no
teme la reacciòn de su superior el cual,
al mismo tiempo, puede sentirse entemorido o reaccionar
de la misma forma.
Si el capo se siente entemorido bajarà
la mirada, lo cual es un claro sìmbolo
de derrota -incluso si està afirmando verbalmente
el contrario-. Viceversa si mantiene fija la mirada,
està indicando que no teme y que està
seguro de su posiciòn.
En el resto de las especies animales, si un individuo
subordinado no baja la mirada ante el capo es
porque està lanzando un desafiò
y desea despertar la ira de su superior. La cuestiòn
se resolverà con una lucha màs o
menos fuerte que puede cambiar el òrden
jeràrquico al interno del grupo.
Debido a las reglas sociales y a los principios
morales y èticos que rigen nuestra vida
cotidiana, la probabilidad que esto suceda entre
los seres humanos es bastante baja, aunque no
son raros los casos en los cuales el instinto
ha prevalecido ante la razòn -tìpicos
ejemplos los hemos visto en el Parlamento Europeo,
donde los polìticos han dado muestra de
su agresividad-. En una situaciòn en la
cual ambas personas mantienen un comportamiento
dominante, el desafìo continuarà
por algunos minutos con argumentaciones verbales
y un sin fin de senales no verbales, donde cada
uno expondrà sus propias razones con firmeza.
Por lo tanto, una persona que observa
a otra fijamente a los ojos se siente superior
y segura de si misma, està lanzando un
desafìo para recordar a su adversario quien
es que comanda, o para cambiar los roles al interno
de un grupo.
Cuando un hombre y una mujer tienen relaciones
sexuales, generalmente la persona que busca mayormente
el contacto visivo es la dominante -o al menos
està intentando serlo-.
1.2
Las pupilas
Otra
particularidad de los ojos es el cambio de volùmen
de las pupilas, el cual es influenciado segùn
el estado de atenciòn de un sujeto.
Generalmente la dimensiòn de las pupilas
aumenta cuando vemos algo estimulante -no es un
caso que en los hombres, despuès de haber
visto un film pornogràfico, las pupilas
se dilaten casi 3 veces respecto a su dimensiòn
original-.
El contrario sucede cuando estamos enfuriados
o tenemos una actidud mental negativa, las pupilas
se contraen dando lugar a la llamada "mirada
de gato".
Cuando dos enamorados se encuentran, el hombre
tenderà a observar las pupilas de su amada
para ver si las mismas se han dilatado, y cuanto
màs grandes las vea, màs la amarà.
Es importante recordar que este comportamiento
es del todo inconsciente, y el sujeto en realidad
no se da cuenta de lo que està sucediendo.
No es un caso que las fotografìas de las
modelos sean a menudo retocadas para conferir
a las pupilas un mayor tamano. Esta tècnica
ha aumentado notablemente la venta de productos
Revlon del 45%.
Obviamente
no debemos olvidar que, ademàs de manifestar
nuestras emociones, las pupilas se contraen cuando
la luz es abundante, y viceversa en la oscuridad.
Es importante recordar esto ùltimo para
evitar interpretaciones erradas.
2.
La boca
2.1
Los dientes como arma de defensa
Los
dientes, ademàs de triturar la carne, son
una òptima arma de defensa, y los animales
que los poseen los meten en muestra como signo
de amenaza. Basta observar a nuestros animales
domèsticos para ver un ejemplo: los perros,
en presencia de una persona estrànea a
la familia o de otro animal, suelen mostrar los
dientes como signo de advertencia. Si traducimos
verbalmente este comportamiento serìa el
equivalente a "tengo una buena dentadura
y no tengo miedo de usarla!". De
este modo el perro evita el ataque del posible
agresor. Este gesto, ademàs de ser una
advertencia, indica tensiòn por parte del
animal el cual se siente amenazado y para evitar
un encuentro peligroso trata de intimidar a su
hipotètico adversario.
La sonrisa falsa de los seres humanos
tiene el mismo significado, por lo cual es importante
saber distinguirla.
La sonrisa autèntica se caracteriza
por la formaciòn de las llamadas "patas
de gallo" causadas por la activaciòn
de algunos mùsculos involuntarios;
la falsa es una sonrisa tirada, en la
cual el individuo se limita solo a mostrar los
dientes, mientras que las "patas de gallo"
no se evidencian. La sonrisa falsa es tìpica
de una persona que atravesando la calle arriesga
de ser atropellada por un camiòn. En este
caso -debido al miedo y al estado de embarazo
y tensiòn- la persona tiende a sonreir
en manera inconsciente, mostrando los dientes
al agresor. Obviamente en nuestra sociedad este
gesto no tiene algùn sentido, ya que tècnicamente
no es necesario mostrarle los dientes a un camionista
para decirle "hey! Ten cuidado!". Aùn
asì -debido a que es un gesto innato- raramente
podemos evitarlo.
Por lo tanto se deduce que una persona que sonrìe
falsamente atraviesa un estado de ànimo
turbulento. Segùn la situaciòn y
el contexto en el cual esta sonrisa se manifiesta,
podemos comprender si la misma està mintiendo
-o si no dice toda la verdad-, si somos de su
agrado, y si se encuentra en dificultad.
2.2
Unos labios sensuales
La
mayor parte de los hombres quedan fascinados delante
a unos labios carnos, y tambièn este comportamiento
tiene una raìz innata.
El rostro de un hombre posee menos tejido adiposo
que el rostro de la mujer, por lo cual este ùltimo
adquiere una forma redonda sobretodo en sus labios.
De consecuencia los labios carnosos son una clara
diferencia entre ambos sexos, y este es uno de
los motivos por el cual los hombres los prefieren.
Una razòn màs fuerte es que los
labios femeninos recuerdan a los labios de sus
genitales. Cuando una mujer se encuentra
junto a un hombre que le agrada, inconscientemente
humedece sus labios, de este modo el hombre recuerda
una su vagina. Cuanto màs grandes y carnosos
son los labios de una mujer, mayor es el recuerdo
del hombre y mayor es su excitaciòn.
3.
La narìz
Esta
sirve para respirar y captar los olores del ambiente.
Cuando nos encontramos en una situaciòn
que consideramos peligrosa, o cuando la tensiòn
es bastante alta -por ejemplo, durante una discusiòn-
nuestro cuerpo recurre a una serie de estratègias
para preparase a "combatir o escapar",
de este modo se realiza una ràpida evaluaciòn
del ambiente y de la situaciòn lo cual
permite decidir que comportamiento adoptar.
Una caracterìstica de una persona
en estado de tensiòn son las narices abiertas.
Abrir las narices permite una mayor afluencia
de aire y oxigenaciòn de las cèlulas
del cuerpo, por lo tanto el individuo esta listo
para "combatir o escapar", acciones
que requieren un notable esfuerzo fìsico.
Si observamos nuestro comportamiento cuando, por
ejemplo, estamos enojados o hartos de una determinada
situaciòn o persona, notaremos como nuestras
narices se inflan para prepararnos a una ràpida
acciòn.
Por lo cual, quien se encuentra de frente a una
persona que adopta este tipo de postura, sepa
que la misma està en dificultad y posee
un alto grado de tensiòn, aunque quiera
mostrarse calma y serena con frases como "està
todo bièn, no te preocupes".
4.
El cuello
4.1
Los òrganos vitales
Es
una parte realmente delicada donde se encuentran
la grande vena linfàtica y la yugular.
Por lo tanto el animal que expone esta parte del
cuerpo està arriesgando seriamente su vida.
Quienes miran los documentales del Discovery Channel,
habràn seguramente notado como los leones,
los cocodrilos y los grandes mamìferos
carnìvoros asesinan a sus vìctimas
con una mordida en el cuello, la cual es fatal
en el 99% de los casos.
En una manada de lobos, los animales subordinados
suelen mostrar el cuello al capo con la intenciòn
de calmar su ira. Este comportamiento, que a simple
vista puede parecer contrario al instinto de sobrevivencia,
tiene como objetivo evitar una posible lucha ya
que si esta se manifiesta el animal subordinado
tiene grandes posibilidades de perder su vida.
El acto de mostrar el cuello equivale
a las palabras "no tengo intenciones de luchar
contigo, tu eres mi superior y lo se".
Por lo tanto obedece perfectamente al instinto
de sobrevivencia.
En los seres humanos significa lo mismo,
aunque el gesto debe ser tambièn interpretado
como subordinaciòn sexual.
Sabemos que por naturaleza los hombres son atraìdos
sexualmente por mujeres que denotan una cierta
necesidad de protecciòn y, viceversa, las
mujeres se sienten atraìdas por los hombres
que le inspiran confianza y que se demuestran
capaces de defenderlas de eventuales peligros.
Es importante aclarar -visto que muchas personas
no estaràn de acuerdo con esta afirmaciòn-
que la atracciòn de la cual se ha hablado
tiene lugar fuera del nivel de consciencia.
El hombre -debido a su mayor fuerza fìsica-
es considerado el individuo dominante, por lo
cual cuando una mujer se siente atraìda
fisicamente por un hombre, tiende manifestar su
subordinacòn ensenàndole el cuello
-y otros òrganos vitales y sexuales-. Se
debe ademàs notar que, en los seres humanos,
este comportamiento es tìpico de las mujeres
y de los homosexuales activos. En los hombres
heterosexuales es màs bièn raro,
y quienes lo adoptan poseen un caràcter
dèbil e inseguro.
Si observamos atentamente el comportamiento
de dos personas que se encuentrar en una discoteca,
notaremos como la mujer -si acaso le agrada el
hombre- comenzarà a tocarse el cabello,
poniendo en evidencia sus òrganos vitales.
El galateo en los lugares pùblicos ha sido
estudiado en manera profunda y se han evidenciado
que el mismo està compuesto de cinco fases:
1-
El contacto visivo. La mujer encuentra a un hombre
de su agrado y sostiene su mirada por màs
o menos 5 segundos. A partir de este momento,
èl la observa para ver si repite el gesto.
2- La sonrisa. En realidad se trata de una "media
sonrisa" que traducida verbalmente significa
"puedes acercarte".
3-Cambio de postura. La mujer evidencia el pecho,
se toca el cabello y mete en muestra sus òrganos
vitales y sexuales -muestra el cuello, mueve las
piernas para llamar la atenciòn del hombre
hacia sus genitales-.
4- El diàlogo. Ambos comienzan una conversaciòn
con frases esteriotipadas como "vienes siempre
a este local?", las cuales son formuladas
con la intenciòn de romper el hielo.
5- El contacto fìsico. Generalmente es
la mujer que busca una excusa para tocar el brazo
del hombre, por ejemplo quitàndole un "falso
cabello".
5.
El pecho
El
pecho es, al igual que el cuello, una parte delicada
del cuerpo. Los lobos subordinados, ademàs
de mostrar el cuello al capo, ensenan el pecho
como sìmbolo de subordinaciòn y
aceptaciòn de las reglas: "te muestro
mi pecho, acepto tus reglas y no tengo nada que
esconder".
Nuestros ancestros, los llamados "hombres
de las cavernas" abrian sus brazos esenando
el pecho a los capos de otras tribus para mostrar
que no poseìan armas, que no tenian nada
que ocultar.
En el hombre moderno, mostrar el pecho tiene el
mismo significado. Si en una conversaciòn
de estudio o de trabajo una persona jura de decir
la verdad, exponiendo la palma de la mano y mostrando
el pecho, probablemente significa que asì
es. Viceversa si se cruza de brazos, o aprieta
un objeto contra su cuerpo.
6.
Las manos
6.1
Llevarse el dedo a la boca
Uno
de los gestos màs comunes que se pueden
observar en las personas es llevarse la mano -o
el dedo- a la boca. Incluso la gente adulta lo
hace, aunque trata de evitarlo prefiriendo llevarse
a la boca objetos como lapiceras, lentes o cigarrillos.
El gesto de chupar el dedo -o un objeto-
es el tentativo de reproducir el acto de beber
la leche materna. Los niños de
2 0 3 años, suelen chuparse el pulgar para
compensar la ausensia del seno materno, cuando
el individuo crece no retiene oportuno una postura
similar, la cual es substituida con gestos como
tocarse lievemente la boca o la mejilla, ademàs
de jugar con objetos personales introducièndolos
en la boca. Quien se encuentra hablando con una
persona que repite seguidamente este comportamiento,
probablemente se ecuentra delante a un individuo
en dificultad, que necesita ser mimado y protegido,
o esta tratando de calmar una situaciòn
de sufrimiento o de embarazo. Las personas que
utilizan con frecuencia esta tècnica para
sentirse mejor, suelen ser inseguras, dèbiles
y bastante sensibles.
6.2
Nada que ocultar
Al
igual que la postura del "pecho abierto",
mostrar las palmas de las manos significa que
el individuo no tiene nada que ocultar.
Cuando un criminal es arrestado por la policìa
se suelen sentir frases como "manos en la
cabeza" o "manos en alto", de este
modo las fuerzas del òrden se aseguran
que el delincuente no este escondiendo una pistola.
Los "hombres de las cavernas" adoptaban
la misma tècnica, incluso en las relaciones
con los miembros de la misma familia.
Quien se encuentra de frente a una persona que
expone frecuentemente las palmas de las manos
durante una conversaciòn, està viendo
una persona sincera -o un buen actor!- que ademàs
manifiesta subordinaciòn, ya que està
"desarmada". Viceversa, si la persona
tiende a ocultar sus manos es porque probablemente
tiene algo que esconder -asì como lo hacian
nuestros antepasados-.
7.
Los brazos
7.1
Me estoy protegiendo
Ademàs
de ser ùtiles para manejar y cargar objetos,
los brazos -al igual que las manos- sirven para
defendernos y ocultarnos de eventuales peligros.
Desde que somos pequenos, aprendemos a escondernos
debajo de la mesa, dentro del armario o debajo
de las sàbanas para protegernos -se piense
a una noche de tormenta-. Mano a mano que una
persona crece este tipo de comportamiento se transforma
hasta substituir los objetos que utilizabamos
en la infancia con las partes de nuestro cuerpo.
Imaginemos que estamos caminando tranquilamente
por la calle y vemos que una señora es
atropellada por un camiòn. Cuales son los
gestos de las personas que presencian tal escena?
Probablemente muchos se taparàn los ojos,
otros se agarraràn la cabeza, algunos se
cruzaràn de brazos, las mujeres llevaràn
la cartera a su pecho, etc, etc.
Todo este conjunto de reacciones indica la misma
cosa: protecciòn.
Quien se lleva las manos a la cabeza està
protegiendo sus òrganos vitales;
lo mismo ocurre con quien se cruza de brazos -protege
el corazòn- y con quien se cubre los ojos.
En una entrevista de trabajo, si el jefe de la
empresa mantiene los brazos cruzados mientras
nos escucha, probablemente no confìe en
nosotros, crea que estamos mintiendo o que no
estamos a la altura de ocupar un puesto en su
hacienda; en otras palabras, somos una amenaza.
Es importante recordar que las posturas que asumimos,
a su vez, influencian nuestro estado de ànimo,
por lo tanto si nos encontramos en una situaciòn
similar es importante tratar de encontrar los
medios para que nuestro interlocutor cambie la
posiciòn de su cuerpo -de este modo cambiarà
tambièn su parecer-.
7.2
Mira, soy màs grande que tu!
La
serpiente cobra, cuando se encuentra de frente
a un posible rival, suele inflar su capucha para
parecer màs grande y temerosa. Este comportamiento
es una clara advertencia de su superioridad y
muchas veces es ùtil para evitar un encuentro
fatal. Los sapos inflan las bolsas que poseen
al nivel de la garganta para llamar la atenciòn
de la hembra, de este modo la misma aconsentirà
la resproducciòn.
Los seres humanos, aùn no contando con
bolsas o capuchas, tambièn poseen una tècnica
para "agrandar" su propio cuerpo: meter
los brazos en la cintura.
Este comportamiento se evidencia mayormente en
los hombres, aunque no es raro tambièn
en las mujeres -sobre todo en los ùltimos
años-, y es una clara señal que
un individuo se siente superior.
En una conversaciòn informal entre
dos hombres y una mujer, el hombre que apoye sus
brazos en su cintura serà el macho dominante,
y tratarà de captar la atenciòn
de la mujer. A este gesto, generalmente, se suma
una "tocadita" en los genitales, la
cual puede manifestarse metiendo las manos en
los bolsillos.
8.
Los genitales y los gùteos
8.1
Los genitales
Estos
diferencian en manera inequivocable el sexo de
las personas, por lo cual meterlos en evidencia
es un claro acto de llamada sexual. Aùn
asì, los hombres que a menudo suelen tocar
sus partes ìntimas -incluso en presencia
de otros hombres- tienden a ser personas inseguras
de su propria masculinidad.
Un hombre que se encuentra en presencia
de una mujer que lo atrae, ademàs de la
"tocadita", meterà las manos
en los bolsillos dejando fuera el dedo pulgar,
el cual generalmente apunta hacia sus genitales,
verbalmente es como decir "hey! Mira esto!"
8.2
Los glùteos
La
mayor parte de las mujeres es atraìda por
los glùteos masculinos sin saber el porque.
Los glùteos predilectos poseen un alto
porcentaje de masa muscular, son pequeños
y redondos y el porque de esta preferencia tiene
una raiz 100% sexual: Poseer glùteos
musculosos es el segreto para realizar potentes
empujones durante el acto sexual, lo cual significa
que el esperma llegarà a destinaciòn.
Un hombre con glùteos flàcidos o
gordos tendrà algunas dificultades, y tenderà
a empujar con todo el cuerpo, cosa que las mujeres
detestan pues son aplastadas y pueden tener problemas
en la respiraciòn.
Los hombres prefieren los glùteos redondos,
aunque a diferencia de las mujeres no estan tan
interesados en la tonicidad de los mismos. El
hombre, durante el proceso evolutivo, aprendiò
a acoplarse cara a cara, pero nuestros antepasados
solian montar a la hembra por lo cual los glùteos
eran un sìmbolo sexual.
A que mujer no le sucediò que su pareja
no le haya pedido de "meterse en 4 patas"
durante el acto sexual? Miles de anos despuès
los seres humanos aùn recuerdan sus viejas
costumbres!
9.
Las piernas
Los
hombres enloquecen por las piernas largas de las
modelos, muchas veces sin saber porque. Sin embargo
existe una regla biològica que conduce
al hombre a amar esta parte del cuerpo femenino:
durante la pubertad, las piernas de una
mujer se alargan rapidamente debido a una acciòn
hormonal, por lo tanto es un indicador de su maduridad
sexual y su capacidad reproductiva.
Cuando una mujer se encuentra con un hombre que
le agrada, tiende a evidenciar sus piernas cambiàndolas
de posiciòn y apuntàndolas hacia
la direcciòn del hombre. Durante tal movimiento,
en ciertos momentos -los cuales duran pocos segundos-
la mujer deja al descubierto sus genitales.
10.
Espacio personal y marcaciòn del territorio
10.1
La bola de aire
Gran
parte de los animales posee una espacio entorno
a su propio cuerpo, este espacio es considerado
personal e inviolable y su propietario estarà
dispuesto a defenderlo con unas y dientes.
El àrea personal de cada animal depende
mucho de las condiciones en las cuales este ha
crecido y de la densidad de la poblaciòn.
Por lo tanto el territorio de un leòn de
la sabana africana serà de un espacio mucho
mayor que el de un leòn que vive en cautiverio.
Como era de esperarse, con los seres humanos sucede
lo mismo: una persona que ha nacido y crecido
en el campo estarà acostumbrada a tener
un espacio personal hasta 3 veces màs grande
que el de una persona que vive en una grande ciudad.
Los ùltimos estudios han evidenciado
4 diversos tipos de zonas, las llamadas "bolas
de aire", cuya dimesiòn varia notablemente
de paìs a paìs:
1-
Zona ìntima. Varia desde los 15 a los 46
cm. y es una zona espacial que cada individuo
defiende como si se tratara del propio cuerpo.
Solo las personas màs cercanas a nivel
emocional pueden acceder a ella.
2- Zona personal. Varia desde los 46 hasta los
122 cm. y se trata de la distancia que mantenemos
cuando vamos a las fiestas y a las reuniones sociales
con amigos y conocidos.
3- Zona social. Varia desde los 122 a los 360
cm. Es la distancia a la cual se deben limitar
las personas que no conocemos, por ejemplo el
carpintero, el cartero, etc.
4- Zona pùblica. A partir de los 360 cm.
Corresponde a la distancia que mantemos para no
sentirnos incòmodos cuando formamos parte
de un grupo de personas que no conocemos.
10.2
La marcaciòn del territorio con objetos
Nuestra
casa, nuestro auto y la oficina, son territorios
personales cuyos lìmites estan marcados
por muros, puertas, etc. Al mismo tiempo, estos
territorios poseen sub-territorios que deben ser
delimitados especìficamente. Por ejemplo...Quièn
no posee su sofà preferido? O su mesa preferida
en el restorante?
La mayor parte de las veces no nos damos cuenta
que simples gestos inocentes como "olvidar"
la chaqueta en el bar, no son otra cosa que la
marcaciòn del territorio.
De la misma forma que un leòn marca
su zona con la orina, los seres humanos la marcan
con objetos. Si prestan atenciòn
se daràn cuenta que en las cercanìas
del sofà preferido de una persona generalmente
se encuentran sus revistas preferidas, una t-shirt
o un libro de su propiedad. Estas son claras senales
no verbales significan "atento! Este sofà
es mìo!".
FUENTE:
"PERCHE' MENTIAMO CON GLI OCCHI E CI VERGOGNIAMO
CON I PIEDI" (ALAN E BARBARA PAESE)
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