| IMPORTANTE:
Este artìculo NO POSEE LOS ACENTOS CORRESPONDIENTES
AL IDIOMA ESPAÑOL. Los acentos han sido
escritos con un TECLADO ITALIANO, por lo tanto
se encuentran al revès!!!
Despuès
de un partido emocionante, en el cual la Selecciòn
Italiana demostrò de ser un grupo compacto
y de estar a la altura de las mejores selecciones
del mundo, con el penal de Grosso una Naciòn
entera finalmente pudo gritar "Siamo i campioni
del mondo!".
Antes y durante el partido
Pantallas gigantes, carros de bebidas y gente
vestida con los colores de nuestra bandera, animaban
las plazas de las grandes ciudades y de los pequenos
pueblos desde tempranas horas, donde grandes y
pequenos improvisaban alegres canciones y bailaban
bajo el sol.
Finalmente comenzò el partido y al sexto
minuto, con el gol de Francia, la llama de la
ilusiòn tricolor comenzò a apagarse.
El fantasma del Campeonato Europeo continuò
amenazando los corazones de nuestro pueblo hasta
el minuto 19, cuando el gol de Materazzi nos permitiò
seguir sonando.
El partido se estaba poniendo duro y cada minuto
que pasaba era una eternidad, aùn asì
la pesadilla de los penales se acercaba y todo
el pueblo recordaba las palabras de Buffon "non
voglio andare ai rigori".
Nada que hacer, nisiquiera el tiempo suplementario
cambiò el 1-1 del partido, y el momento
màs temido por todos llegò.
Algunos no quisieron presenciasr los penales,
otros sacaron de sus bolsillos sus objetos portafortuna,
pero todo el pueblo entero gritò los goles
de nuestros compatriotas y suspirò esperanzas
con el error de Trezeguet, determinante para nuestra
victoria.
Con el goal de Grosso la muchedumbre estallò
en un ùnico grito de alegrìa, y
las plazas se poblaron aùn màs;
los màs jòvenes se dirigieron a
las principales ciudades; autos, motos, camiones,
tractores y hasta una improvisada discoteca ambulante
partiò hacia Viterbo, entre baldes de agua,
pitos y matracas eramos una cosa cosa: italianos.
El domingo de noche fuè solo el comienzo
de la fiesta, lo mejor aùn no habìa
llegado y debìamos reposarnos para el dìa
siguiente, pues la Ciudad Eterna nos esperaba.
El lunes en Roma
El dìa lunes los festejos continuaban,
la gente era màs buena y todos sonreìan.
El centro de Bolsena -generalmente vacìo
por la manana- estaba lleno de gente que entraba
a los negocios y gastaba su dinero como si fuera
navidad. Todos querian tener su bandera, sus sombrero,
sus t-shirts y sus globos tricolores para llevar
a Roma.
Con el sol que rajaba la tierra y 35° de temperatura
partimos hacia Roma a las 15.30. El calor era
insoportable, pero la emociòn de ir a ver
a nuestros campeones era màs fuerte de
todo -incluso de la deshidrataciòn!-. Una
hora y media despuès llegamos a la periferia
de Roma, y el martirio de encontrar un lugar para
dejar el auto era una cruz sobre nuestra espalda:
"dònde lo dejamos?" "aquì
estarà al seguro?". Finalmente lo
estacionamos sobre la vereda, pues no habìa
màs lugar, seguros que en un dìa
como ese ningùn oficial hubiera sido capaz
de multarnos -y de hecho asì fuè!-.
Despuès de liberarnos de nuestro medio
de transporte nos dirijimos a Via Cristoforo Colombo;
pues en la radio habìan dicho que por allì
pasarìa el autobùs de la Selecciòn
antes de encontrar al presidente.
Esperamos por dos horas -fuimos casi los primeros
en llegar- y mano a mano que el tiemo pasaba la
via comenzaba a poblarse.
Finalmente! "la polizia...eccoli, eccoli,
arrivano..." . La gente se moviò hacia
la mitad de la calle, todos con sus celulares
en mano querian filmar a nuestros campeones...
"Cannavaro!!!...Gattuso!!" "ecco
la coppa!!".
Despuès del pasaje del autobùs,
corrimos hacia el auto y seguimos el corteo detràs
del mismo. La gente estaba en èxtasis,
los chicos que iban en moto eran los màs
agitados y temerarios, superaban por la derecha
metiendo en dificultad la circulaciòn,
pero a ninguno le importaba, "dejemos que
pasen, hoy es un dìa de fiesta!".
Sinceramente no tenìamos pensado ir al
Circo Massimo; pero una cosa lleva a la otra y
casi sin darnos cuenta allì estàbamos.
Nuevamente comenzò el pelegrinaje para
encontrar un lugar para estacionar, hasta que
finalmente encontramos otro lugarcito en la vereda
de frente a las Termas de Caracalla.
Comenzamos a caminar hacia el centro, entre las
bocinas de los autos, la mùsica y los gritos
eufòricos de un millòn de personas.
Mi mayor preocupaciòn era ir al bano y
comprar una botella de agua. Los bares estaban
llenos, la fila para entrar al toillet duraba
"kilòmetros", pero al final pude
"vaciar el tanque"!
Despuès de caminar entre la muchedumbre
llegamos al Circo Massimo, donde nos esperaban
nada menos que 600 mil personas!
A partir de ese momento perdimos la nociòn
del tiempo, nuestra bandera se confundiò
con las banderas de la gente al igual que nuestras
voces.
Detràs de mi habìa un grupo de sudamericanos,
no pude comprender bien su acento pero estoy casi
segura que eran de Perù. Tambièn
los africanos y los àrabes festejaron;
en sìntesis todas aquellas personas que,
por un motivo o por otro, se sienten italianos.
Las ùnicas ausencias -por fortuna- fueron
los ciudadanos del Este Europeo (rusos, rumenos,
etc.) aunque tal vez fuì yo que no los
vi -por fortuna, insisto-.
La RAI habìa preparado un palco -para recibir
a los jugadores- y dos pantallas gigantes, aunque
debo decir que la organizaciòn de este
pseudo canal televisivo fuè desastrosa.
Es la ùnica mancha oscura de la fiesta.
En primer lugar el sonido era desastroso. No entiendo
nada de equipos de audio, micròfonos y
cosas similares, pero sì comprendo cuando
se escucha mal! Mientras esperàbamos, un
noto periodista deportivo y algunas personas del
espectàculo "animaban" la fiesta
o, mejor dicho, trataban de animarla.
Durante màs de una hora el audio desapareciò
"misteriosamente", y solo se veìan
las imàgenes -aunque tambièn estas
desaparecieron por algunos minutos-.
Si no fuera por el alegre pùblico -compuesto
ademàs por mujeres encinta, ninos y adultos
mayores- la fiesta hubiera sido un velorio.
Esperaba que la RAI nos ofreciera mùsica,
payasos y trapesistas, mientras esperàbamos
a la Selecciòn; pero al parecer los 120
euros que cada italiano paga anualmente -por el
solo hecho de poseer un televisor- para mantener
a la televisiòn pùblica, no son
suficientes!
Mientras esperàbamos a los campeones se
repetìan incesantemente las imàgenes
del partido, hasta el punto de dar asco al màs
fanàtico del fùtbol -y todo ello
sin audio!-
Pero nada me importaba! Me estaba divirtiendo
como loca, agitando mi bandera, tomando fotografìas
y registrando las canciones de las 600 mil personas
que me rodeaban.
Finalmente llegaron los jugadores, quienes bailaron
y cantaron junto a nosotros, aunque fueron solo
unos pocos quienes pudieron verlos.
Despuès de unos 15 minutos de la llegada
de la Selecciòn comenzamos a movernos hacia
la salida. Aunque solo nos separaban unos pocos
metros de las escaleras la distancia parecìa
de kilòmetros!
Finalmente estàbamos en la calle y nos
dirigimos a un puesto de dulces donde compramos
dos roscas gigantes, seguramente realizadas con
aceite extra usado, pero que importaba! Habìamos
participado a la fiesta!
Despuès nos dirigimos hacia el auto...ups!
Dònde està? Còmo se llamaba
la calle donde lo dejadamos?...a ya...las Termas
de Caracalla! De que parte estan?
Perdimos la nociòn del tiempo y del espacio,
creo que estuvimos màs de una hora caminando
sin rumbo fijo antes de encontrar el auto. Preguntamos
a la gente donde estaban esas malditas termas...algunos
nos decian de girar a la derecha, otros hacia
la izquierda y otros de volver hacia atràs.
Finalmente nos sentamos y decidimos consultar
a la senorita que vive dentro nuestro GPS, pero
obviamente sin el nombre de la calle ella no podìa
ayudarnos.
Entre calles en pendencia, giros y medias vueltas,
tambièn perdì la cuenta de cuantos
cigarrillos nos pidieron los romanos...que gente!
Creo que se nos fuè medio paquete en media
hora!
Cuando encontramos el auto ambos suspiramos: "non
avevo mai amato questa macchina come adesso"
me dijo Alessando.
Subì al auto y me quitè los zapatos,
aunque debì metermelos otra vez porque...este...simplemente
porque si!
Salir de la ciudad no era cosa fàcil, todo
era un caos y nosotros somos "gente de pueblo
que tiene miedo de perderse" -segùn
las "sabias" palabras de mi partner-.
La fiesta continuaba por las calles, los romanos
no se cansan nunca!
Mientras nos dirigìamos hacia las afueras
de la ciudad todos continuaban gritando y sonando
las bocinas. Un jòven intrèpido
me hizo doblar de la risa cuando me di cuenta
que habìa sacado el culo por la ventana
del auto, aunque fuè una làstima
que no halla podido tomarle una fotografìa
-de todos modos su culo quedarà en el cajòn
de mis recuerdos mentales!-
Finalmente! Ya estamos fuera de Roma! Ambos suspiramos
aliviados.
El camino de regreso a casa fue fatigoso. Alessandro
no ve bien en la noche, a mi se me cerraban los
ojos pero no querìa dormirme y dejarlo
solo, asì que hice un esfuerzo por mantenerme
despierta.
A las 3.15 llegamos a casa, cansados pero contentos.
Nos dimos un buen bano y buona notte!!
Al dìa siguiente, apenas me levantè,
me puse a descargar las fotografìas y los
filmatos que realicè, cuando amargamente
me di cuenta que màs de la mitad salieron
oscuras -hasta el punto que era imposible retocarlas
incluso con algùn programa màgico!-
y que no habìa ni rastros de los jugadores.
Los dos filmatos quedaron bastante bièn,
en uno de ellos se ven los dos autobuses de los
jugadores, aunque la luz era escasa y no se distingue
ni la copa ni Gattuso! Lo lamento, Andreyna...se
que te habìa prometido una foto del Gatto
-aunque en realidad creo que me la habìa
prometido a mì misma!- pero no pudo ser;
de todos modos internet nos ofrece una vasta gama
de fotos para todos los gustos!
Bien, es todo, el artìculo termina acà.
Ahora solo me falta descubrir donde puedo subir
mis filmatos...sugerencias? -las fotos màs
decentes se encuentran en http://es.pg.photos.yahoo.com/ph/haruspex_fulguratores/album?.dir=/ac8cscd&.src=ph
aunque advierto que no son nada del otro mundo!-
Tendrìa muchas otras cosas que decir, demasiadas
en realidad. Miles de reflexiones pasaron por
mi cabeza mientras me dirigìa a Roma, y
no precisamente reflexiones sobre el fùtbol
-deporte que en realidad no me interesa-. Pensamientos
sobre el comportamiento de las masas -incluso
el mìo-, nostalgia por la Roma de Augusto
y la civilizaciòn etrusca -la cual estaba
presente en cada àngulo de la Ciudad Eterna
con sus ruinas majestuosas-, sobre la la fortuna
de vivir en Europa -con todos sus defectos, claro
està- donde no existe un jòven de
clase media que no posea una càmara digital,
un videotelèfono, un palmar y obviamente
una moto. Recordè cuando vivìa en
Uruguay y tenìa miedo de abrir mi cartera
en pùblico...ayer tenìa casi 2000
euros de modernos accesorios en mi bolsa, y aùn
asì nada me importaba, pues sabìa
que tambièn los demàs tenìan
lo mismo que yo y nadie serìa capaz de
robarme, y asì fuè.
En fin...cosas que me hacen pensar demasiado,
pero lo dejarè para otro artìculo
-si es que tengo ganas-
Viva l'Italia, la pizza, gli spaghetti e Roma!!!
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